Ecos de la actividad “Futuro a resguardo”
Por Iván Mantero Mortillaro
Con posterioridad a la actividad Futuro a resguardo, realizada en el marco del ciclo Activar Futuro de la materia Prácticas Culturales de la UNAJ, me llegaron devoluciones de estudiantes que participaron y continuaron pensando en la experiencia durante los días posteriores. La actividad comenzó con un cortometraje que realicé especialmente para esta ocasión, en el que tres testimoniantes relatan sus experiencias durante la última dictadura eclesiástico-cívico-militar, cuando ocultaron, enterraron o camuflaron libros para sobrevivir a la persecución. Estas entrevistas forman parte de los testimonios reunidos en el libro “A resguardo”, editado por la UNAJ a finales de 2025.

Luego de ver el cortometraje y compartir las impresiones, ideas y experiencias disparadas por la proyección, les propuse a los más de 70 estudiantes presentes rescatar de nuestras experiencias aquellos elementos que quisiéramos poner a resguardo para el futuro, así como las y los testimoniantes del video habían hecho con sus experiencias y memorias que llegaban hasta el hoy (futuro de ese ayer). De esos elementos puestos a resguardo por las y los estudiantes, surgió una “cápsula del tiempo pública” que también acompaña este dossier. Pero en esta nota quiero recuperar las devoluciones de estudiantes y protagonistas del video, que me llegaron con posterioridad a la actividad.
Melisa, Bárbara y Ariadna: la mirada estudiantil
“Buenas”, saluda Melisa. “La actividad del lunes me pareció muy linda. Poder comprender la historia y que no quede en el olvido. Poder honrar de alguna manera a todas esas personas que hoy no están”. Me quiero detener en algo que dice Melisa, porque en una misma oración habla de “comprender” y de que “no quede en el olvido”, y esos dos conceptos me parecen centrales en la experiencia que realizamos. En primer lugar porque comprender implica la capacidad de percibir, procesar, dar sentido, pasar por el cuerpo. No dijo “entender”, que remite a una aproximación más racional o teórica del tema. Dijo “comprender”, lo que implica un proceso que involucra la experiencia: hacer propio el conocimiento, descubrir el sentido profundo o el porqué de las cosas. Y ese descubrir la lleva a la conclusión que es necesario combatir al olvido.
Luego, Bárbara incorpora otro elemento. Porque hacia el final de la actividad les dije que quienes tuvieran interés en el libro, se quedaran así les pasaba el link de descarga. Bárbara fue una de las que se quedó, así que a ella y a las/os demás que también lo hicieron, les regalé un señalador en el que está el QR para descargar el libro. Bárbara me escribió: “Hola profe, ya lo mandé a imprimir para leer. La verdad me gustó! Es todo nuevo este mundo y me gusta! Hay cosas que me muestran desde otro punto de vista y me hacen pensar y por otro lado el poder mostrarse uno sin prejuicios, cada día que pasa me gusta más la vida universitaria”. ¿Qué más le podemos pedir de un/a estudiante universitario/a?
Lo que dice Bárbara habla de una revolución cognitiva: el placer de construir conocimientos con otros. El proceso de descubrimiento nos ofrece la posibilidad de liberarnos de preconceptos, de superar los límites del prejuicio. Todo esto es lo que nos enseña Bárbara, y tanto funcionario prejuicioso debería aprender de sus palabras.
“Hola profe! –Saluda Ariadna– Fue muy emotivo ir al taller, la verdad es que no es un tema que se hable todos los días. Fue re lindo ver a los compañeros compartir sus experiencias y las cosas que querrían preservar. El cortometraje fue muy concreto y la frase final me tocó una fibra”.
Las voces de Ciro, Eugenia y Silvia
Y con relación al cortometraje, sus protagonistas también me hicieron llegar sus impresiones. A los tres, Ciro, Eugenia y a Silvia, les gustó y conmovió. Eugenia Cabral me dijo “¡Hermoso el documental, Iván! ¡Gracias!!! ¿Podría compartirlo en facebook?”. Obviamente le dije que sí.
Silvia Mortillaro, quien en el video dice la frase que tocó la fibra de Ariadna, luego de la emoción inicial al ver por primera vez el audiovisual, realizó una reflexión sobre los años de dictadura, a la que caracterizó como “una etapa muy oscura de nuestra historia, ocultada por el terror y el obligado secreto”, así definió al terrorismo de Estado, “donde hasta los cuentos infantiles, que sensibilizan y estimulan a los pequeños a pensar, e inculcan valores humanos, son considerados ‘subversivos’". En sus palabras establece relaciones entre ese pasado dictatorial y las penurias de la actualidad encontrando continuidades en algunas formas del control social, en “el ataque a la cultura y a los derechos humanos, las mentiras a través de los medios de comunicación, las persecuciones a los intelectuales, y la negación del derecho al trabajo de los obreros”.
Ciro nos manifiesta lo que sintió al ver el video: “Ivan, soy Ciro Annicchiarico. Elena acaba de mandarme el documental en el que aparezco con Eugenia Cabral y Silvia Mortillaro. Me conmovió hasta lo profundo, fue de esas cosas inesperadas que irrumpen porque sí y te cambian el día. Para más con una de las canciones más bellas y que más me llegan de Silvio, una verdadera reflexión que roza lo filosófico existencial, los anhelos humanos, las hazañas inconclusas, los misterios de la vida. Ese documental, breve, para mí es inmenso. Abrazo enorme y gracias”.
Palabras de cierre
Les agradezco enormemente a las y los estudiantes que participaron, que compartieron sus pensamientos, sus devoluciones a la actividad, como así también a Ciro Annicchiarico, a Eugenia Cabral y a Silvia Mortillaro por sus bellas y comprometidas palabras. Creo que también en la riqueza de los aportes de quienes participaron anida la necesidad de seguir construyendo experiencias que activen el ejercicio de la memoria, los diálogos intergeneracionales, la toma de la palabra como nuestras mejores armas en tiempos de negacionismos, desmemoria e individualismo, militados tan intensamente desde los vértices del poder.

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